MI HIJO Y YO

MI HIJO Y YO
Hoy voy a  hablar de  como estoy viviendo la maternidad, de mi hijo,lo que me aporta a mi vida.

Cuando llegó Claudio a mi vida me sentía rara, no mal, rara, es mucho cambio, soy madre primeriza, él era muy pequeñito, 2,200 kilos y yo.. me sentía mas pequeña aún.

Dicen que la vida cambia cuando llega un bebé a tu vida, si, si cambia, y creo que tienes que estar muy tranquilo y mentalizado que él te necesita, no para los primeros meses de vida, que es muy dependiente, sino para el resto de tu vida.

Nadie te explica los sentimientos y emociones que vas a tener cuando entras en casa con tu bebé, tienes sentimientos encontrados, por un lado alegría, satisfacción y por otro lado a veces impotencia de no poder seguir la vida que llevaba antes, yo era muy independiente, pero el es un bebé que necesita calma,serenidad, seguridad y estabilidad.

Era una persona muy acelerada, a todos los sitios iba con prisa, y él ha sido el que me ha enseñado a no tener prisa, el no quiere la prisa, no existe en su vida, el necesita tenerte cerca, pero a la vez lejos. Así he ido funcionando desde que nació, le he ido enseñando mi experiencia de la vida para que vaya siendo feliz. Prefiero que sea independiente y que cuando tenga situaciones menos agradables vaya aprendiendo que él solo puede hacerlo, no crear una excesiva dependencia y no sea capaz por si mismo de enfrentarse a las situaciones.

No puedo decir que haya sacrificado nada de mi vida, simplemente mis prioridades han cambiado, porque quiero enseñarlo a ser feliz, estando cerca de él, y a la vez lejos.

Todas las mañanas me quedo observándolo y me parece increíble que esa personita sepa tanto en tan poco tiempo.

Claudio es un niño muy feliz, observador e independiente.

Tengo que agradecerle que todo lo que ha aportado a mi vida es positivo, serenidad, calma, alegría y que cada día que pasa, el va creciendo y creo que ambos vamos creciendo, y vamos consiguiendo el objetivo común ,que es ser felices.

Siempre he tomado mis decisiones, de manera muy clara y segura, pero ahora más aún, todo lo que hago, voy junto a el, de la mano, sin que el lo sepa, o sí, no lo se.

Me importa muchísimo que el sea feliz, que haga lo que realmente sienta y sea equilibrado. No pido mucho, sólo pido que el busque su propia felicidad.

Nos quiere a su padre y a mi, a cada uno de una manera.Nos observa y creo que utiliza de cada uno lo que necesita y quiere.

Ama al perro, a Toñin como si fuera su mejor amigo, que creo que lo es.

Nota si estas distinto, y el actúa distinto.

Lo fácil es cubrirle sus necesidades básicas, que son comer y dormir. Lo difícil, para mí, es enseñarle a ser feliz, algo muy subjetivo que quiero que juntos lo descubramos.

El tiene su propia personalidad,y jamás intentaré que sea diferente, pero si le ayudaré a buscar su felicidad, con sus objetivos y sus metas.

te quiero hijo, mamá

 

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